Editorial: Harry Potter, El ‘Ulises’ del Siglo XXI con Gafas y Escoba

Ya ha transcurrido casi 1 mes desde la publicación del séptimo y último libro de la saga, Harry Potter y las Reliquias de la Muerte, en su versión en Castellano. Después de repasar una y mil veces los seis libros anteriores, que en cualquier caso conocíamos de memoria, en busca del detalle oculto que nos pudiera anticipar algo del último; después de colas que daban varias vueltas a la manzana; después de por fin tener en nuestras manos un ejemplar y haber leído sus 640 páginas sin parar, sólo interrumpidos por esas fastidiosas necesidades que son comer e ir al baño; despúes de habernos metido en la cama viendo por último el cartel de Harry Potter que tenemos colgado en la pared de enfrente. ¿Con qué soñamos los fanáticos de Harry Potter? Pues con Harry Potter.

BlogHogwarts - Harry Potter y la Cámara Secreta

Muchas gracias a Désirée Matas de The Spirits Whitin por la siguiente reflexión:

¿Hay Vida después de Harry Potter?

Es una discusión que se está viviendo mucho en la red en estos días. La he visto hasta en la página del gran Orson Scott Card (que por cierto parece admirar bastante el trabajo de Rowling). La pregunta no es sencilla, así que antes de formularla (o formularlas) analicemos el problema:

o Harry potter ha sido un éxito sin precedentes, un fenómeno social y mediático como no se había dado nunca. Aunque podáis pensar que sí, El Señor de los Anillos jamás tuvo la repercusión de Potter. Fue un libro leído en círculos universitarios y muy minoritarios, igual que Dune, la gran obra de Frank Herbert. Lo mismo podemos decir del Juego de Ender, que recibió algunos de los más prestigiosos premios de la ciencia ficción y, sin embargo, no es un libro demasiado conocido.

Está claro que Rowling no inventó la rueda en Harry Potter, pero le dió un toque original. La saga del Niño que Vivió no es más que una revisitación de mitos y tópicos del género perfectamente unidos y adornados con personajes carismáticos y una inteligente dosificación de la información.

Y aquí reside precisamente el problema. Harry Potter toca tantos tópicos del género, que cualquiera que escriba ahora cualquier cosa enmarcada en este será inmediatamente comparado con Harry Potter, y eso incluye muchas cosas, a saber:

  • La magia y los hechizos y, por supuesto, las varitas mágicas.
  • La formación de los magos. ¡Prohibidas las escuelas!
  • Las clasificaciones en grupos (gryffindors, slytherins, hufflepuffs y ravenclaws, ¡cuánto campo para el marketing y la identificación! ¡Prohibido!)
  • El bien y el mal.
  • La figura de un único enemigo poderoso (nuestro Hitler particular, ya sea Voldemort o Sauron)
  • Cualquier deporte inventado para la ocasión (la comparación con el quidditch puede ser terrible. ¿Se salvaría el famoso blitzball the Final Fantasy X?)
  • Las mascotas…
  • Sociedades divididas entre dotados y no dotados…
  • Capas mágicas, espejos, cuadros que parezcan vivos, fantasmas, objetos que ocultan un poder maligno, criaturas de fantasía, ¡gemelos! (cuánto daño han hecho los Weasley!), niñas empollonas y directores de escuela bonachones.

Seguramente seréis capaces de aportar muchos otros tópicos del género que han quedado estigmatizados para siempre por la saga de Rowling. Visto lo visto, ¿qué debemos hacer los wannabe writers con la literatura fantástica? Lo que está claro es que hay que huir. Cualquier punto de comparación con Rowling nos convertiría inmediatamente en imitadores, por mucho que la idea hubiese sido nuestra antes de que apareciese el niño mago. Ella la vendió primero, y eso es lo que cuenta. Encontrar una nueva forma de explotar la magia no va a ser cosa fácil a partir de ahora, pero esa es nuestra tarea como wannabe writers de la fantasía. Desde luego, a medida que los géneros evolucionan cada vez es más complicado ser originales, pero a lo largo de la historia de la literatura siempre se ha llegado a un punto similar. Sólo hay que pensar en los libros de caballerías, un género que llegó a ser asfixiante en su época y que produjo como resultado un crítico Quijote.

Curiosamente, en el año 1986 se rodó un telefilm titulado “La peor bruja” protagonizado por Fairuza Balk que podría considerarse un plagio impresionante de Harry Potter. Lástima que Harry Potter naciera 9 años después (con lo que el plagio sería más bien el contrario). En este telefilm, que no destaca precisamente por su calidad, tenemos un colegio-internado de niñas brujas, con su uniforme (curiosamente el escudo es casi igual al de Hufflepuff), su clase de pociones, su clase de ¡vuelo con escoba! (y la profesora es del mismo estilo que la que enseña en Hogwarts), su deporte volador, sus mascotas felinas… Vamos, una curiosidad. Por cierto, yo he sido capaz de encontrar la película por los medios habituales, para el que sienta inquietud.

En BlogHogwarts animamos a todos los escritores de fan-fics y de nuevos libros de fantasía, a que no claudiquen, y que por el contrario, sigan explotando el maravilloso mundo de la literatura fantástica que tantas cosas tiene que aún brindar al mundo. Por ejemplo, citamos el magnífico fic Harry Potter y el Hacedor de Reyes de nuestro querido amigo Cepion :-)

Gracias NC y The Spirits Within!

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