Y volvemos una vez más con nuestra serie diaria y cronológica que concluirá con el epílogo final de Las Reliquias de la Muerte y esa fecha coincidía con el estreno mundial en cines de Harry Potter y el Misterio del Príncipe, pero ha sido pospuesto hasta Julio de 2009, aunque eso no hará que pospongamos esta serie y es por ello que hoy les traemos el capítulo 112 de la Saga de Harry Potter.
Harry Potter y la Orden del Fénix
Capitulo 18: El Ejército de Dumbledore
Este capítulo empieza en la clase de Encantamientos en la cual el trío habla acerca de que la persona que lee el correo de Harry es sin duda alguna Umbridge y que probablemente fue ella la que atacó a Hedwig. Después, Angelina Johnson le avisa a Harry y a Ron que ya consiguió el permiso para volver a formar el equipo de Quidditch y que el primer partido será en tres semanas.
Luego, Hermione comenta que Sirius es un poco imprudente desde que no puede salir de Grimmauld Place y que vive a través de ellos y que tal vez no fue buena idea lo de la sociedad secreta. Ron le dice, que Sirius tiene razón, que ella habla como su madre.
Después, practicaron Quidditch por una hora hasta que tuvieron que desistir debido a la lluvia. A Harry volvió a dolerle la cicatriz y sintió que Voldemort estaba furioso por algo, pero no se atrevía a ir a contarle a Dumbledore. Después, se encontró con Dobby quien se habría ofrecido de voluntario para devolverle la lechuza a Harry. Dobby se ofrece a ayudar a Harry en lo que sea y éste le pregunta sin muchas esperanzas, si conoce algún lugar donde veintiocho personas puedan practicar magia sin que nadie se entera; y Dobby le contesta que sí, en un salón llamado la Sala de los Menesteres, la cual es una sala en la nada más se puede entrar cuando uno tiene mucha necesidad de algo.
A la mañana siguiente, Harry, Ron y Hermione avisaron a todos los miembros del Ejército de Dumbledore y en la noche, se dirigieron al lugar donde Dobby les había indicado y entonces apareció la Sala de los Menesteres, la cual se equipó de instrumentos, libros y todo lo necesario para practicar Defensa contra las Artes Oscuras.
Después de una votación, todos eligen que la organización debe llamarse Ejército de Dumbledore (un nombre sugerido por Ginny Weasley). Después de practicar el hechizo Expelliarmus y de planear la próxima reunión del ED, todos salieron del aula y Harry se quedó pensando lo que Cho le había dicho durante el entrenamiento… que la ponía nerviosa.

















buen capitulo.!!!
me encanta este cap
uno d los mejores capitulos fue genial :up: :up:
pero:
un grupo en contra de la queridisima Umbridge.!!!
que les sucede.??
:smile: :smile:
I :XO: Umbridge
y Moody
Tonks & Slughorn to0
@gag_Umbridge…: Cierto, Umbridge es tan maravillosa, un ser especial, nadie como ella :!:
Dobby :halo: que bueno es poniendose lo gorros para que Hermione no se de cuenta de que su plan no esta funcionando… :smile:
ay dobby :cry: :cry: :cry: :cry: lo extrañare :eek:
ahm.. hablando de otra cosa
ya transmitieron por television el show de conan obrien… cuando lo sacaran en internet??? alguien sabe? :XO:
DOCTOR HALLOWS: me preguntaba si podrian agregar el otro contador para la cantidad de dias q faltan para harry potter y el misterio del principe???
porq al no verlo se me hace mas larga la espera hasta el dia del estreno
gran capitulo! ademas ya comienzan a practicar hechizos!!! :wink:
todos en contra de umbridge!!!
ginny es la mejor :up: :up:
@Potter Riddle: estoy de acuerdo contigo, deberían poner un contador para el estreno de harry potter y el misterio del príncipe…además alguien de us. saben para que sirve el contador del 10 aniversario de harry potter y la piedra filosofal? van a entregar libros o que?
@NAGINI: jajaja
che ese libro es solo en ingles cierto??
@Potter Riddle:
a lo mejor; he estado leyendo los comentarios, y…si la escritora es inglesa…probablemente sea en inglés
alguien de us. saben para que es el contador del 10 décimo aniversario de harry potter y la piedra filosofal?es solo…para saber cuando es el decimo aniversario o que?
@NAGINI: Es para el lanzamiento de la versión extendida de la Piedra Filosofal la cual traerá nuevo contenido escrito por JK Rowling
este es uno de los capitulos mas bravos del 5to libro!!!!!!!!!!!! sobretodo xq cada miembro de la ED prefirio hacerle caso a mi ginny antes ke a la llorona de cho!!!!!! jajajajajaja
@vany potter: completamente de acuerdo contigo!!!!! ginny es la mejor!!!!!!!!!!!!!!! jeje :up: :up: :up: :up: :up: :up: :up: :up:
ha ´upéi??? nadie está?? alguna vez me dirán para qué sirve el contador???
gracias
@DrHallows:
aahh!!!!perdón no lo había visto
me gustan las series pero quiero ver la peli este año no para el otro…………..
un gran capitulo de no ser por harry y compañia no tendrian idea en donde practicar :smile: :smile:
¡Me encanta este capítulo es genial!
Pues si, estúpidos de mala sangre. Umbridge pese a quien le pese es el mejor personaje de toda la saga de Harry Potter y todos/as ustedes debeiis honrarle honor por hacer un castillo de estudiantes con mucho derecho y educación .
I :XO: Umbridge
y Moody
Tonks & Slughorn too
@gag_umbridge…: no se , no comparto tu idea d q umbridge se mejor persona. es cruel e ignorant y depaso ciega, no se da cuenta de lo q pasa en el mundo magico y trato de MATAR a my harry :down:
mmm con q ponia nerviosa a cho, un dia una mujer me dijo lo mismo, y bueno tmbn terminamos juntos, aunq al igual q cho y harry, no duro mucho!!! jejeje
Pues para mi si lo es¿te enteras “lily_potter_prince”? que estés enamorada de Dan.Radcliff me parece bien( aunque en resumidas cuentas me pareció muy mal no haber ayudado en nada a Umbrige cuando fue atacada por los centauros. Eso me pareció muy impertinente, al igual que digo con hermione), pero Umbridge siempre será un gran personaje en las 7 partes de Harry Potter^^.
I :XO: Umbridge
y Moody
Tonks & Moody too
siii el ejercito de dumby!!… me gusta mucho este cap…. esa vieja loca de umbridge hacia de todo para hacerle la vida imposible a harry !!
@gag_Umbridge…COPION@ !!: Uuh ! Parece que los copiones de nick estan presentes de nuevo.. Que onda tuu! buscate un nick propio!! :!:
No puedes hacer eso ! cambiate el nick, gag ni siquiera piensa eso ! ella adora a Umbriadge pero no trata mal a los otros personajes !!
Comprate una vida enserio… :vangry:
o por lo menos cambia tu nick ! ¬¬
@gag_Umbridge…: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry: COPION@ :vangry:
@SweetxVeela;*: emmm quien le copio a quien…
umbrige es una bruja!!!intento torturar a harry!!!eso sí…esa actriz actuo muy bien en la pelicula de harry poter y la orden del fenix…pero…el personaje…medio que eso es anormal..y quería mucho a su querido cornelios ministro demagia…
ahh!!! ENSIMA LE ENVIÓ LOS DEMENTORES A HARRY PARA QUE LO CULPARAN!!! :down:
NAGINI:No envidies la gran sabiduría que tiene mi gran Dolores. Lo hizo para cerrar la boca a ese desgraciado chiquillo que no sabe callarse enn nada con respecto a Voldemort, que nunca llegó a existir. Solo fueron mentiras y sueños suyos para hacerse el héroe.
cho :mad:
buen capitulo !!! :up:
me encanta Dobby y Sirius :up: :up:
aunk Sirius me da mucha pena en este libroxk todo el y por todo le echaban la culpa a el .. :cry: :???:
Buen capitulo! me encantó conocer la sala de los menesteres…
y bueno sobre Umbridge,no se ,esque para mi ella es sinonimo de hipocrecía y crueldad,egoismo y asi…
aunque…ella sólo hacía lo que el Ministerio mandaba…
igual,
¡¡¡¡¡grande el Ejercito de Dumbledore que luchó contra Umbridge y el Ministerio!!!!!
Si!!! un equipo contra todos los malos!!! La rebelion comienza!!!
Me encantaria pertener al ED :grin:
ABAJO UMBRIDGE Y EL MINISTERIO!!! :down: EL EJÉRCITO DE DUMBLEDORE ES BBBBBBUUUUUUUUUUUUUEEEEEEEEEENNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNIIIIIIIIIIIIIIIIISSSSSSSSSSSSSSSSSSSSIIIIIIIIIIIIIIIIIMMMMMMMMMMMMMMMMMMMMOOOOOOOOOOOOOO!!!!!!!!!!
muy buen capitulo !!!!! me encanto . ustedes no adian a las personas k ban de liston x k dicen k s an visto to las pelis peo no se an leido ningun libro?? en un juego llamado habbo estaba asiendo un cuestionario sobre harry potter y me dijo k komo llama harry a su escoba yo le dije k kn Accio pues el se partio de risa en mi cara y me dijo k solo era saeta de fuego
PD: los k esten de acuerdo kn migo seguid comentando
no entnedí nada