Serie de Harry Potter 130/199: ‘El único a quien él temió’

Y llegamos al capitulo número 130 de nuestra publicación diaria y cronológica en la cual durante 198 días estaremos compartiendo nuestras sorpresas, anécdotas y opiniones acerca de cada uno de los capítulos de la saga de Harry Potter para luego finalizar con el Epilogo. El día de hoy es el turno para el capitulo número 130 de la Serie de Harry Potter.

Harry Potter y la Orden del Fénix

Capítulo 36: El único a quien él temió

Harry se niega a creer que su padrino ha muerto por caer a través del velo, y quiere acercarse para sacarlo, pero Lupin lo toma del brazo y se lo impide, diciéndole que no hay nada que pueda hacer para salvar a Sirius. La consternación de Harry es sucedida por la ira cuando ve que Bellatrix, una bruja mucho más poderosa que los demás Mortífagos, consigue escapar de las manos de Dumbledore y se da a la fuga. Decidido a vengar la muerte de Sirius, Harry la persigue hasta la habitación de los cerebros, donde ella intenta retrasarlo volcándole encima el tanque, pero el chico consigue evitar que los cerebros lo ataquen con un rápido Wingardium Leviosa y continúa corriendo detrás de la Mortífaga. Cuando llega a la habitación circular, logra que la puerta que conduce al pasillo de los ascensores aparezca con el simple recurso de preguntar desesperadamente dónde está la salida. No consigue evitar que Bellatrix se suba a uno ascensor, por lo que toma otro con destino al Atrio.

Una vez allí, Bellatrix detiene su huída y decide batirse en duelo con Harry. La bruja se da vuelta y le lanza una maldición, obligándolo a refugiarse detrás de la Fuente de los Hermanos Mágicos. Luego comienza a burlarse de Harry, haciéndolo montar en cólera y atacarla con la Cruciatus. La maldición le causa cierto dolor a Bellatrix, pero no el suficiente, pues el estado de ánimo de Harry no es el adecuado (como ella misma le explica al joven, uno tiene que sentir un deseo sádico de lastimar al otro; la mera rabia no alcanza). Decidida a darle una lección, Bellatrix utiliza una Cruciatus contra Harry, y si bien no lo alcanza, es lo bastante fuerte como para arrancar el brazo de la estatua del centauro. Harry trata de vencerla con un Desmaius, pero ella lo rebota con un encantamiento escudo y le dice que si le entrega la profecía lo dejará irse ileso. Harry le dice que la profecía está rota y que su misión fracasó. Bellatrix primero se niega a creerlo, pero cuando su intento de usar el Accio para sacarle la profecía a Harry falla, se da cuenta de que el chico dice la verdad. Bellatrix entonces suplica a los gritos a Voldemort que la perdone. Harry se burla de ella diciéndole que su amo no puede oírla, pero pronto ve que el Señor de las Tinieblas está en el Atrio junto a ellos.

Voldemort sabe que la profecía se ha perdido y que sus Mortífagos fracasaron. Bellatrix intenta advertirle que Dumbledore está en el edificio, pero Voldemort no le presta atención y se dispone a matar a Harry de una vez por todas. Es entonces que el director de Hogwarts aparece sorpresivamente, haciendo que la estatua del mago cobre vida y se coloque entre Harry y la Maldición Asesina. Así comienza un duelo verdaderamente épico entre Lord Voldemort y Albus Dumbledore. El anciano mago no quiere matar a su antiguo alumno, a quien continúa llamando “Tom” como en los viejos tiempos. Cuando Voldemort se lo hace notar despectivamente, Dumbledore le dice a “Tom” que hay formas mucho peores de destruir a una persona que matarla, y que su incapacidad de comprender eso es su mayor debilidad. En un momento Voldemort enfrenta a Dumbledore con una serpiente creada por él mismo, y aprovecha la distracción para Desaparecerse y lanzarle un Avada Kedavra por el costado, pero el fénix Fawkes aparece en medio de la contienda y se traga la Maldición, muriendo y renaciendo allí mismo.

Llega un punto en el que Voldemort es atrapado por un capullo de agua de la fuente, y parece abandonar la batalla Desapareciéndose. Pero pronto queda claro que su estrategia es muy distinta, pues Harry se encuentra siendo poseído por su peor enemigo. Utilizando la voz de Harry, Voldemort le pide a Dumbledore que mate al chico; el dolor que siente al compartir el cuerpo con Voldemort es tan terrible que Harry también desea la muerte, y piensa en lo que al menos podrá reunirse con Sirius. La emoción lo embarga al pensar en esa perspectiva, y repentinamente Voldemort abandona el cuerpo de Harry.

En ese momento Cornelius Fudge y decenas de Aurores y funcionarios del Ministerio irrumpen en el Atrio, justo a tiempo para ver a Voldemort tomar del brazo a Bellatrix y Desaparecerse. Esto demuestra irrefutablemente que Dumbledore y Harry habían dicho la verdad: Lord Voldemort ha recuperado su cuerpo y sus poderes. Dumbledore envía a Harry a su oficina en Hogwarts por medio de un Traslador, prometiéndole reunirse con él al cabo de media hora, cuando termine de resolver la situación en el Ministerio.

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Autor Cepion

Argentino, nacido en 1986.

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