Notas de Producción

A continuación presentamos detalladamente el proceso de filmación de la película Harry Potter y la Orden del Fénix. Las siguientes son las notas de producción oficiales publicadas por las productoras Warner Bros., Heyday Films, y 1492 Pictures, en 2007:

Orden del Fenix

1. El Proyecto

El quinto año de estudio en el Colegio Hogwarts presenta un punto de inflexión, no sólo para Harry Potter, sino también para sus amigos y compañeros de clase. Ya no son niños, y por tanto tienen que enfrentarse de repente a las decisiones y los desafíos de ser jóvenes adultos… y a las consecuencias que implican. Harry, tras hacer frente al retorno de Lord Voldemort y a la muerte de su amigo Cedric Diggory, se ha visto obligado a crecer quizás más rápidamente que los demás y a asumir responsabilidades que nunca había imaginado. En lo que supone su entrada en el mundo de Harry Potter, el director David Yates comenta: “Fue excitante para mí que la historia tenga lugar en un momento de la vida de los estudiantes en el que están madurando y todo se vuelve más complicado. Esta historia trata sobre la rebelión y sobre entender los límites de la madurez, sobre descubrir lo difícil que puede ser el mundo y cómo a veces tienes que abrirte camino por ti mismo en él. Por tanto, es una mezcla de toda la magia y la diversión que J.K. Rowling incluye en sus libros y las cosas maravillosas y sorprendentes que ocurren en las películas anteriores, junto con temas e ideas un poco más complicados que hablan de pasada sobre cosas más adultas”. David Heyman, el productor de todos los largometrajes de Harry Potter, advierte que la naturaleza de la historia fue lo que le condujo a elegir a Yates, un galardonado director británico de televisión, para llevar el timón de la quinta entrega de la serie. “David es fantástico dirigiendo a actores y ha demostrado que también puede manejar contenidos políticos de una forma entretenida. Ésta no es, en sí, una película política, pero la política del mundo de la magia entra en juego en ella. Pensamos que David lo trataría de forma brillante y así ha sido. Mostraba una gran pasión por el material y un gran sentido del viaje emocional de los personajes. Entendió que, a pesar del espectáculo, con lo que nosotros y los espectadores conectamos es con los personajes”.

“Fue realmente gratificante ver cómo los chicos lo adoptaron y él a ellos”, añade Heyman. “Como sus personajes, ellos mismos están creciendo y David les trató como a iguales. Se dio cuenta de que ellos conocían bien a sus personajes y siempre estaba pidiéndoles que le dieran ideas y animándoles a dar a sus personajes más de sí mismos de lo que lo habían hecho hasta entonces. Fue excitante para ellos y para nosotros”.

En su vuelta al papel de Harry Potter, Daniel Radcliffe certifica: “Me encantó trabajar con David. Es un hombre encantador, de voz muy suave, y aun así nunca me han exigido tanto como en esta película, en parte debido a la naturaleza de la historia y en parte por su forma de dirigir. Siempre quería que fuera más lejos, que era exactamente lo que yo creía que necesitaba; nunca se contentaba con menos. Es un gran director”.

“David es genial; nos llevamos muy bien con él”, coincide Rupert Grint, el actor que representa el papel del mejor compañero de Harry, Ron Weasley. “Ha sido un poco diferente a los otros directores porque tiene un enfoque más relajado, pero siempre hacía grandes sugerencias”.

Emma Watson, que interpreta a la fiel amiga de Harry Hermione Granger, añade: “Fue muy agradable porque David siempre escuchaba lo que teníamos que decir sobre nuestros personajes. Respetaba el hecho de que habíamos estado interpretando esos papeles ahora ya en cinco películas. Él apreciaba la historia y la relación especial que tenemos Dan, Rupert y yo porque eso añade credibilidad a la amistad entre Harry, Ron y Hermione. David busca esa veracidad en todos los personajes”.

Yates trabajó a partir del guión de otro recién llegado al mundillo, el guionista Michael Goldenberg. “Me entusiasmé cuando David Heyman me llamó y me pidió que formara parte del proyecto”, recuerda Goldenberg. “Lo mejor de trabajar en una película de Harry Potter es que es algo más grande que tú mismo, y por eso no hay cuestiones de ego que se crucen por el camino. Sé que es un cliché, pero es algo mágico formar parte de este asombroso fenómeno y colaborar en llevarlo a la pantalla; tuve una gran sensación de responsabilidad en el mejor sentido de la palabra. David Heyman lo hizo divertido, que es como una película de Harry Potter debe de ser, y Jo (J.K. Rowling) estuvo increíblemente encantadora y no podría haber sido más generosa al darnos libertad para hacer la mejor película posible. David Yates se esforzó para lograr que cada momento de la historia estuviera basado en la realidad, y creo que eso es lo que hace a la magia incluso más mágica”.

“Obviamente, era muy importante permanecer fiel al espíritu del libro”, observa Goldenberg. “Esta historia, en particular, trata sobre todo del viaje de Harry, de su llegada a la mayoría de edad y del convencimiento de que las cosas no son tan blancas ni tan negras como en un principio parecían… y los adultos que él idealizó son quizás más imperfectos y humanos de lo que él creía. Quisimos examinar estos temas, no sólo con Harry, sino también con Ron y Hermione. Todos los chicos se enfrentan a un mundo más complejo que el que existía cuando comenzaron a estudiar en Hogwarts”.

En “Harry Potter y la Orden del Fénix”, el viaje de Harry comienza mientras pasa otro interminable verano con los Dursley. Contribuye a hacer el momento más insoportable el hecho de que él se sienta aislado de sus amigos más íntimos, Ron y Hermione, quienes, inexplicablemente, no le han escrito en todo el verano. Se siente no sólo dolido, sino también raro, especialmente tras los tumultuosos y trágicos acontecimientos del año anterior.

El productor David Barron comenta: “Pobre Harry. Después de todo lo que ha vivido, se ha encerrado en Little Whinging sin tener noticias de nadie. Cree que todo el mundo le ignora: Ron, Hermione, incluso Dumbledore, y creo que, junto con las tensiones propias de la adolescencia, es demasiado para que pueda soportarlo. Es una cara de Harry que no habíamos visto antes. Ya no se muestra tan sensato como en el pasado… aunque motivos no le faltan”.

Con todo eso en la cabeza, el insufrible matón Dudley Dursley ha elegido el momento equivocado para practicar su pasatiempo favorito, tratar de provocar a Harry, pero su enfrentamiento es bruscamente interrumpido cuando, sin avisar, un par de Dementores atacan y Harry se ve obligado a utilizar un encantamiento Patronus para salvar su vida y la de su primo. Sólo unos momentos después, una carta llega a Privet Drive informando a Harry de que ha sido expulsado de Hogwarts por su uso ilegal de la magia, un decreto que hace las delicias de los Dursley y deja a Harry al borde de la desesperación.

Sin embargo, la esperanza no está perdida. Esa noche, un grupo de Aurores (cazadores de magos tenebrosos), que incluye a Alastor “Ojoloco” Moody, Kingsley Shacklebolt y Nymphadora Tonks, que prefiere que la llamen por su apellido, van a su casa y se lo llevan a toda prisa, diciéndole que Dumbledore ha dispuesto que apele su expulsión en una vista formal en el Ministerio de la Magia.

Antes, sin embargo, deben dar un rodeo para ir a un lugar secreto en el que Harry descubrirá que han ocurrido un montón de cosas mientras ha estado secuestrado en Little Whinging. A su llegada al número doce de Grimmauld Place, que, si no sabes que está ahí, no está ahí, Harry vuelve a encontrarse con Ron y Hermione. Y es ahí donde le presentan por primera vez a la Orden del Fénix, “una organización clandestina formada originalmente por Dumbledore para combatir las fuerzas del mal representadas por Voldemort”, explica David Heyman. “Se reúnen en secreto, sobre todo porque Fudge, que está a cargo del Ministerio de Magia, se siente amenazado por Dumbledore y está intentando reprimir las historias sobre el retorno de Voldemort. Pero los miembros de la Orden saben que Voldemort está reclutando a sus seguidores y su poder está creciendo”.

Harry se entera de que sus padres fueron miembros de la Orden del Fénix original, y entre sus componentes actuales están Molly y Arthur Weasley, Remus Lupin, Severus Snape y, para su sorpresa y placer, Sirius Black, que ha abierto la casa familiar de los Black como lugar de reunión para la Orden del Fénix. David Yates dice: “Sirius no puede salir porque aún le buscan. No puede hacer mucho para ayudar, y por eso la casa es un regalo para la Orden”.

Gary Oldman, que empezó a interpretar a Sirius Black en “Harry Potter y el prisionero de Azkaban”, comenta: “Sirius es un hombre muy angustiado por haber sido injustamente acusado y encarcelado en Azkaban durante tantos años. Está arraigado emocionalmente en los viejos tiempos de la entonces joven Orden. De alguna forma, su relación con Harry es como revivir el pasado. Harry se parece muchísimo a su padre, James, que era el mejor amigo de Sirius, y Sirius es el padrino de Harry, algo que él no toma a la ligera. Tienen una relación especial que se ha fortalecido de forma progresiva”.

“Es lo mismo para Harry”, añade Radcliffe. “Sirius ve a una versión más joven de James en Harry, y Harry llega a saber más sobre su padre gracias a su relación con Sirius”.

Harry también considera la Orden del Fénix como una forma de vincularse a su pasado… y más. “Oficialmente, él no pertenece a la Orden, pero de alguna forma se cree parte de ella porque muchos de sus amigos están dentro. Por supuesto, esto significa mucho para él porque sus padres estaban en la Orden original. Por tanto, esto tiene una importancia emocional para Harry, además de que le da una oportunidad de luchar contra Voldemort”, declara Radcliffe.

2. Procesos Ministeriales

No obstante, antes de que Harry pueda pensar siquiera en combatir a Voldemort, está el problema de ser readmitido en Hogwarts. Harry debe defender sus actos en una vista en el Ministerio de la Magia. La decoración del gran atrio del Ministerio está dominada por lo que el diseñador de producción Stuart Craig describe como “un cartel de Fudge al estilo de la propaganda soviética”. El diseñador añade que, a pesar del hecho de que la gente esté literalmente volando por los pasillos y los comunicados se envíen a través del correo aéreo exclusivo de los magos, “el Ministerio es burocracia. En Inglaterra, los edificios del gobierno suelen tener un diseño victoriano, del siglo XIX, que es muy decorativo. El Ministerio es subterráneo; por ello, una de las primeras cosas que hicimos fue visitar las estaciones de metro más viejas de Londres, muchas de las cuales se construyeron usando azulejos de cerámica decorativa de una forma extravagante. Pusimos ese elemento en la mezcla e inventamos este mundo subterráneo con túneles, porque es lo que normalmente se hace bajo tierra, y cubierto con azulejos de cerámica negra brillante, algo muy interesante desde el punto de vista fotográfico. También fue un reto para (el director de fotografía) Slawomir Idziak porque es muy reflectante”. El atrio del Ministerio es el decorado más grande construido hasta la fecha para las películas de Harry Potter. Mide unos 60 m. de largo, 35 m. de ancho y 9 m. de alto. Se usaron más de treinta mil azulejos para cubrirlo, los cuales fueron colocados de uno en uno. En pantalla, el atrio parecerá incluso más grande gracias a la utilización de efectos visuales.

Escoltado por el Sr. Weasley, Harry entra en el Ministerio por la entrada para visitantes, que, en la práctica, parece una cabina de teléfonos normal y corriente en el corazón de Londres. “Pensamos que sería gracioso colocar el Ministerio de Magia bajo los ministerios de los muggles, así que pusimos la cabina de teléfonos en la acera, muy cerca del Ministerio de Defensa. Por tanto, sin que los muggles lo sepan, bajo el Ministerio Británico de Defensa se encuentra el Ministerio de la Magia”, dice Craig sonriendo.

Yates afirma: “Uno de los detalles más divertidos de Harry Potter es que el mundo de la hechicería existe justo al lado de nuestro mundo muggle. A veces está a nuestro lado y otras bajo nuestros pies, y lo percibiríamos si tan sólo prestáramos un momento de atención. De hecho, los dos mundos se tocan con frecuencia sin que nosotros lo notemos”.

En la vista de Harry, las cosas no salen como Fudge las había planeado, gracias a Dumbledore y a un testigo inesperado. Harry queda libre de todos los cargos, pero cuando trata de hablar con Dumbledore después de la vista, su querido mentor huye corriendo y evita incluso cruzar la mirada con el joven mago.

En su nueva toma de contacto con el papel de Albus Dumbledore, Michael Gambon dice: “La visión que Harry tiene de Dumbledore es que él es su punto de apoyo, pero observa cómo ese punto de apoyo se derrumba un poco en esta película. El poder de Dumbledore está seriamente amenazado, pero eso le hace más humano, ¿verdad? Este hecho también me ha proporcionado la oportunidad de explorar otro nivel del personaje, lo que ha resultado una experiencia interesante.

Todavía preocupado por el desaire de Dumbledore, Harry vuelve a Hogwarts. Sin embargo, la prueba que les espera tanto a él como a sus compañeros será diferente a cualquier cosa a la que se hayan enfrentado antes.

3. Del Negro al Rosa

Al volver a Hogwarts, Harry se encuentra con las miradas sospechosas y el titular de The Daily Prophet cambia su apellido de Potter a “Plotter” (conspirador), y le acusa sin reservas de mentir sobre el retorno de Lord Voldemort. Solo y condenado al ostracismo, Harry rechaza incluso los intentos de Ron y Hermione de ayudarle, pues cree que nadie puede entender por lo que está pasando, ni siquiera sus mejores amigos. Daniel Radcliffe reconoce: “Quizás esté haciéndose un poco el mártir, pero creo que es parte del atractivo de Harry: que no es perfecto. Es un personaje con defectos, lo que lo hace increíblemente humano. Es muy buena persona, pero durante gran parte del tiempo está inmerso en el pozo de la falta de seguridad en sí mismo, y pienso que la mayoría de la gente puede identificarse con eso”. Yates dice: “Es un momento interesante en la vida de Harry porque se siente difamado por The Daily Prophet, que es el periódico del Ministerio de Magia, y la gente está empezando a creer lo que lee. Por eso, cuando vuelve a Hogwarts, no se siente tan cómodo y tan seguro como siempre había estado en el pasado. Se considera un intruso y tiene que decidir si eso es lo que lo va a definir a partir de ahora o, por el contrario, si va a apoyarse en las amistades que tanto le han ayudado durante sus años de colegio. Hay momentos en los que crees que podría haber escogido cualquiera de los dos caminos, y ése es el núcleo emocional de la historia, en particular para Harry”.

“También fue un viaje realmente sugerente para Dan como actor porque se trata de un trabajo muy difícil de interpretar”, comenta el director. “Lo bueno de Dan es que no tiene miedo y sí mucha determinación. Ha habido momentos en los que rodábamos una toma tras otra y podía ver en sus ojos la resolución para hacerlo mejor en cada una de ellas. Me encanta eso de él. Quiere que su actuación sea siempre la mejor posible”.

El comienzo del nuevo año en Hogwarts trae consigo una nueva incorporación al profesorado: Dolores Umbridge, la nueva encargada de Defensa contra las Artes Oscuras, interpretada por la galardonada actriz Imelda Staunton. Vestida de rosa de la cabeza a los pies, la profesora tiene una sonrisa ensayada y una melosa voz cantarina que oculta su verdadera naturaleza.

Yates explica: “Fudge está paranoico a causa de Dumbledore, del que cree que aspira a su puesto, así que envía a Hogwarts a uno de sus lugartenientes de más confianza, Dolores Umbridge, para que haga de espía. Ella decide que su misión es limpiar las hojarasca y adaptar a Hogwarts a una forma de enseñar más adecuada y ortodoxa dentro de los límites que el Ministerio ha establecido, lo que desemboca en un magnífico choque de valores”.

“Sin duda alguna, es un lobo con piel de cordero”, afirma Barron. “No es para nada lo ‘rosa’ que aparenta ser. No creo que Fudge se dé cuenta de lo que está haciendo enviándola allí. Ni siquiera estoy seguro de que sepa de lo que es realmente capaz”.

“Está obsesionada con el control. El orden es primordial”, dice David Heyman. “Cualquier cosa que se desvíe de su casi fascista visión de cómo deberían ser las cosas no tiene esperanza de sobrevivir en su mundo. No cree que las mentes de sus alumnos sean compartimentos que hay que llenar de conocimientos, sino más bien de los pensamientos y las ideas del Ministerio”.

Los estudiantes de Hogwarts no son los únicos objetivos del interés de Dolores Umbridge. Los profesores y el resto del personal tampoco están a salvo de sus fulminantes ataques. La profesora de Adivinación, Sybill Trelawney, interpretada por Emma Thompson, no podía prever que Umbridge la despediría sin pensarlo ni un momento, mientras que el profesor de Encantamientos Flitwick, interpretado por Warwick Davis, tampoco alcanza los niveles exigidos por ella. Incluso los profesores más respetados, como Severus Snape, interpretado por Alan Rickman, y Minerva McGonagall, encarnada por Maggie Smith, no ejercen ningún dominio sobre la Suma Inquisidora vestida de rosa. Nadie está a salvo de las poderosas e implacables garras de Umbridge. Ni siquiera el director Albus Dumbledore.

Heyman añade: “Su objetivo primordial es desacreditar a Dumbledore y tomar el control del colegio en el nombre del Ministerio. E Imelda lo interpreta con una sonrisa”.

Staunton declara: “Hay mucha gente así, aparentemente encantadora pero con algo oculto bajo la superficie, lo que supone un bello desafío en cuanto a la interpretación. No creo que Dolores piense en ningún momento que hace algo erróneo. Ella cree que hace lo mejor y, desde luego, esa es la gente más aterradora porque no ven más allá. No hay concesiones”.

“Imelda devoró su personaje”, declara Yates. “Es una actriz con un talento increíble y con una vis cómica maravillosa. Fue capaz de hacer de Umbridge una mujer con una realidad muy compleja y de ningún modo una caricatura”.

Basándose en la descripción del personaje que aparece en el libro, Staunton podría haberse ofendido al ser elegida para el papel de Umbridge. “En el libro se dice que es muy fea y parece un sapo, así que cuando la gente me decía: ‘Eres perfecta para el papel’, yo les contestaba: ‘Oye, muchas gracias’”, dice riendo. “Sin embargo, fue genial que me llamaran para este papel porque es una joya y ser parte de este mundo es como estar en el paraíso… por no decir que ahora tengo una categoría especial para mi hija de doce años”.

Staunton también trabajó estrechamente con la diseñadora de vestuario Jany Temime para modelar la apariencia de Umbridge. “Nos divertimos mucho creando a esta mujer pequeña, rechoncha y no muy bonita”, dice la actriz. “No quería que tuviera una apariencia demasiado severa. Pensé que era importante que pareciera suave y afectuosa porque, desde luego, no es ninguna de las dos cosas”.

Para sugerir físicamente la suavidad de Umbridge, Temime revela: “Pusimos a Imelda mucho relleno porque, de hecho, es una mujer muy delgada”. La diseñadora también usó tejidos suaves y con mucho pelo para el vestuario de Umbridge, con el fin de incrementar esa sensación de suavidad y calidez.

El color de los trajes, no obstante, fue impuesto por el libro: rosa, más rosa y mucho más rosa. “Cada vez que la vemos lleva un tono diferente de rosa”, dice Temime. “A medida que va incrementando su poder, el color se vuelve más fuerte y de peor gusto hasta que termina en el tono cereza más oscuro”.

El patrón de color fue transportado a la oficina de Umbridge, que Stuart Craig y su equipo decoraron en tonos de rosa y adornaron con especial énfasis en los encajes, el terciopelo y unas pequeñas baratijas muy monas, que aparecen por todos lados. El estilo del mobiliario es francés. De él dice el diseñador: “Es curvo, pero con algunos ángulos”, un matiz nada sutil de la personalidad real de su dueña. El elemento más distintivo de la oficina es la exposición de unos doscientos platos de gatos en las paredes, algunos de cuyos habitantes felinos son decididamente ruidosos y activos.

Por contraste, la clase de Umbridge es mucho más austera, en consonancia con su estilo pedagógico, que es duramente restrictivo con sus alumnos, como por ejemplo el libro de texto para niños con dificultades de aprendizaje que les da. Rupert Grint observa: “Umbridge tiene una técnica pedagógica muy extraña para una profesora de Defensa contra las Artes Oscuras. Ella cree que el progreso debería desalentarse y que tendríamos que estudiar sólo teoría, sin práctica, lo que es ridículo en una escuela de magia”.

Emma Watson se muestra de acuerdo. “En realidad, no son auténticas clases de Defensa contra las Artes Oscuras porque a los estudiantes no se les permite usar la magia. Y para mentes ávidas como la de Hermione es como una bofetada en la cara. Ella no aguanta sentarse allí y que la traten como a una idiota; esto hace que le hierva la sangre porque aprender lo es todo para ella. Por primera vez, Hogwarts, que siempre había sido un lugar muy seguro y estable para Harry, Ron y Hermione, ya no lo es. Es terrorífico y peligroso”.

Peligroso porque a los estudiantes no se les está preparando para luchar o defenderse… especialmente en un mundo donde el Señor Tenebroso campa de nuevo a sus anchas.

4. El Ejército de Dumbledore

A medida que el poder de la profesora crece en Hogwarts, se promulgan nuevos Decretos de Enseñanza más estrictos, cada cual más restrictivo que el anterior. Casi a diario, nuevas proclamas que prohíben cualquier cosa que ella considera subversiva son clavadas en las paredes de piedra de Hogwarts. Sin embargo, a pesar de todas sus intrigas, el tiro le sale por la culata, ya que sus intentos de dominar el colegio sólo sirven para fortalecer la resolución de los estudiantes de desafiar su autoridad de alguna forma. Yates advierte: “Lo curioso de todo ello es que, en su intento por lograr un control total, Umbridge termina consiguiendo todo lo contrario”. Hermione es la primera en actuar, convocando a sus compañeros para animarles a tomar cartas en el asunto. Watson declara: “Ellos saben que si no aprenden conjuros serán incapaces de defenderse. Y aunque el Ministerio niegue que Voldemort haya vuelto, ellos no lo creen. Ellos creen a Harry; saben que hay algo oscuro y terrorífico ahí fuera. Creo que esa es la razón de que, por primera vez en su vida, Hermione sienta la necesidad de rebelarse. Es la primera vez que se da cuenta de que hacer lo que te ordenan no siempre funciona. No siempre puedes confiar en las autoridades. A veces tienes que confiar en ti mismo”. Espoleado por Hermione y Ron, Harry consiente en ir más allá y asumir la responsabilidad de enseñar a los estudiantes de Hogwarts los hechizos que necesitarán para aprender a defenderse contra las Artes Oscuras. Radcliffe reconoce: “Al principio, Harry se muestra reacio, pero es convencido por Hermione, que, como de costumbre, es irritante pero, en esta ocasión, resulta tener razón”, dice riendo.

“Así que pasamos a la clandestinidad y formamos el Ejército de Dumbledore. Harry se convierte en su profesor y usa los conocimientos que ha adquirido para instruir a los estudiantes y enseñarles a luchar. A su forma de ver, se aproxima una guerra y hay una sensación de creciente peligro. Si Umbridge no nos enseña lo que debemos hacer, no tendremos ni una sola oportunidad cuando seamos llamados para luchar”.

David Heyman comenta que el tránsito de Harry de compañero de clase a profesor representa un momento crítico para el personaje. “Al principio vemos a Harry como una especie de intruso que cree que la gente no confía en él, no le cree, y él piensa que ya no encaja. Luego, en última instancia, se da cuenta de que sí encaja. Y no sólo eso, sino que hay gente que está dispuesta a seguirle. Ver a Harry pasar de estar aislado, incluso dentro de su grupo, a convertirse en su líder, es algo muy intenso y conmovedor. Además, él es mejor profesor que algunos que ha tenido”.

Una miembro del grupo es la etérea Luna Lovegood, una chica de voz suave con un carácter un tanto peculiar a la que no le importa lo que los demás puedan pensar de ella. Este personaje hace su debut en “Harry Potter y la Orden del Fénix”, al igual que la joven actriz que la interpreta, Evanna Lynch, que se enfrenta a su primer papel interpretando a este codiciado personaje.

Las cualidades excepcionales de Luna hicieron del papel uno de los mayores desafíos a la hora de elegir a la actriz que lo iba a interpretar. La directora de casting Fiona Weir y los realizadores entrevistaron a muchísimas candidatas, pero ninguna tenía lo que ellos exigían para Luna, así que decidieron ampliar el radio de la búsqueda. Más de quince mil jóvenes aspirantes procedentes de todo el Reino Unido hicieron cola durante horas y horas esperando su turno en la audición. Una de ellas era Evanna Lynch, una acérrima seguidora de Harry Potter que se había enamorado del personaje de Luna cuando leyó el libro “Harry Potter y la Orden del Fénix”. “Me enamoré de ella inmediatamente”, declara Lynch. “Es genial porque es muy honesta con todo el mundo, incluida ella misma. Es divertida, libre y se encuentra como flotando por la vida; por eso, todos piensan que está un poco chiflada y es un poco tonta, pero no es así. Es realmente lista y sabia a su manera, y tiene una buena percepción de las cosas”.

Lynch sintió una instantánea conexión con Luna cuando conoció al personaje del libro, tanto que se grabó en vídeo leyendo el diálogo de Luna e incluso envió las cintas para que las tuvieran en cuenta. Poco después, se enteró de que habría una audición pública. Lynch declara: “Tenía que ir… debía ir”. Tras convencer a su padre para que la llevara, viajó desde su casa en el sur de Irlanda y se unió a la cola con miles de candidatas más que compartían su ambición pero no su confianza: “No estaba nerviosa porque el papel Luna me es innato”, afirma.

Los realizadores estuvieron de acuerdo. David Barron recuerda: “Fiona Weir entrevistó a las quince mil chicas y finalmente redujo a veintinueve las aspirantes, a las que grabó en un DVD que nos envió. Nos dijo que había una chica a la que teníamos que estar atentos, pero no nos dijo cuál. Vi hasta la número nueve y llamé a Fiona y le dije: “Tiene que ser la número nueve”, y efectivamente era ella. Era Evanna. Era simplemente fantástica”.

Heyman certifica: “La diferencia entre Evanna y las demás chicas a las que entrevistamos para el papel es que las otras podían interpretar a Luna; Evanna Lynch es Luna”.

Jany Temime añade que Lynch incluso hizo contribuciones al vestuario de su personaje: “Fue muy precisa sobre ciertos detalles. Hice pendientes rojos con forma de rábanos para ella y Evanna insistió en que tenían que ser naranjas. Tan bien conocía al personaje. Queríamos asegurarnos de que el vestuario de Luna reflejara a una chica con gustos muy personales e intereses propios, pero no tan diferente como para no poder encajar con los otros”.

Otro miembro del Ejército de Dumbledore, Neville Longbottom, interpretado por Matthew Lewis, también ha tenido problemas de adaptación con sus compañeros, pero demuestra su valía cuando descubre el lugar perfecto para que el grupo se entrene en absoluto secreto: la Sala de los Menesteres. Como su nombre indica, es una habitación que sólo se muestra a la vista de los que la necesitan y adopta la forma requerida, pero permanece invisible para los que están en el exterior.

Stuart Craig comenta: “Le dimos a la Sala de los Menesteres una apariencia por defecto o neutral en la que las paredes son espejos y no se puede determinar dónde termina el espacio real y dónde empieza el reflejo. Pensé que era apropiado que te devolviera el reflejo de ti mismo y de tu necesidad, pero, al ser la Sala de los Menesteres, si necesitaban libros, cojines o muñecos de mortífagos para practicar, estos aparecerían, como en la novela”.

Como decorado de película, sin embargo, la habitación con espejos tenía sus propios menesteres. Craig reconoce: “Obviamente, los espejos la convertían en un enorme reto porque no solamente reflejan los actores sino también la cámara, el equipo, las luces… Constantemente estábamos cambiando los ángulos de los espejos para cada toma y, en algunos casos, usamos un spray de color apagado para anular el reflejo”.

Para minimizar sus preocupaciones, Craig y el director de fotografía Slawomir Idziak idearon un ingenioso sistema de iluminación bajo el suelo con el que podrían iluminar el decorado desde debajo de unas rejas colocadas en el suelo. Durante un momento parecía que el sistema no podría funcionar como estaba planeado porque “iluminaba las suelas de los zapatos de los actores de una forma muy inoportuna”, relata Craig. “Terminamos por cubrir las suelas de los zapatos con terciopelo negro y obligamos a los miembros del equipo y a los actores que no participaban en la escena a llevar zapatos de hospital azules para evitar que depositaran polvo sobre el suelo del decorado, que tenía que ser negro para no dejar al descubierto la iluminación subterránea”.

5. Muérdago

Cuando se suspenden las clases en Hogwarts por las vacaciones de Navidad, la clase subversiva de Harry se interrumpe de mala gana. Sin embargo, cuando los estudiantes se separan, una se queda atrás: la encantadora Cho Chang, interpretada por Katie Leung. Cho ya atrajo la atención de Harry por primera vez en “Harry Potter y el cáliz de fuego”, y aunque ambos experimentaron una indecisa atracción, su relación se ha hecho más complicada por su mutua conexión con Cedric Diggory, el joven que fue la primera víctima de Lord Voldemort tras su retorno. No obstante, sabiendo lo que sentían en sus corazones, la Sala de los Menesteres proporcionó una ramita de muérdago y los condujo a un momento esperado con impaciencia por los seguidores de Harry Potter en todo el mundo: el primer beso de Harry. “Estaba un poco nervioso porque sabía que Katie lo estaba”, admite Radcliffe. “No es sólo por el beso, sino también por la compleja relación que Cho y Harry mantienen. Pero lo hicimos varias veces y al final no fue tan serio. Fue genial. Nos lo pasamos bien”. “Estaba muy nerviosa porque era mi primer beso en la pantalla, pero David Yates estuvo magnífico. Nos dijo exactamente lo que quería y eso lo hizo menos intimidante”, dice Leung. “Fue un poco incómodo al principio, pero Daniel me lo puso fácil y salió muy bien. Me gustó de veras… y Daniel besa verdaderamente bien”, dice sonriendo. Yates advierte: “Queríamos que Dan y Katie se sintieran totalmente cómodos, así que desalojamos el decorado e intentamos que la atmósfera fuera lo más íntima posible”.

Quizás los preparativos del director ayudaran a los actores, pero no consiguieron aliviar los nervios de gran parte del equipo que prácticamente ha visto crecer a Daniel Radcliffe a lo largo de las películas de Harry Potter. Heyman declara: “Muchos de nosotros conocemos a Daniel desde que tenía diez años, lo hemos visto crecer delante de nuestros ojos, hemos cuidado de él y somos muy protectores. Y allí estábamos, viendo su primer beso en la pantalla. Era muy extraño. Pensaba continuamente: ‘No debería estar viendo esto’”, dice riendo. “Pero fue perfecto, y creo que será un momento muy tierno y muy hermoso para los espectadores”.

Heyman continúa diciendo: “Uno de los grandes privilegios de trabajar en las películas de Harry Potter ha sido ver crecer a los chicos y florecer su talento. Son unos jóvenes magníficos, curiosos, amables, sensibles y prometedores, y creo que las interpretaciones que se verán en esta película demuestran cuánto han evolucionado como personas y como actores”.

6. Las Criaturas

Cuando se reanudan las clases, Umbridge está más decidida que nunca a parar en seco a los estudiantes rebeldes y a poner fin a sus actividades subversivas. El resignado portero Argus Filch no ha tenido suerte, así que Umbridge recluta a los estudiantes de la casa de Slytherin, encabezados por el enemigo de Harry Draco Malfoy, para que trabajen como espías a su servicio. Tom Felton retoma el papel del joven Malfoy, que está quizás demasiado ansioso por ganar crédito extra como miembro de la Brigada Inquisitorial de Umbridge, con el añadido de poder aventajar a Harry Potter. Mientras tanto, a medida que su ascenso al poder transcurre sin trabas, Umbridge no se esfuerza en ocultar quiénes son los que ella cree que no tienen sitio en Hogwarts. Sabiendo que es sólo cuestión de tiempo que también él sea desterrado de Hogwarts, el guarda Rubeus Hagrid pide a Harry, Ron y Hermione un favor especial. En su ausencia, necesitará que ellos cuiden de su medio hermano, Grawp, que resulta ser un gigante de casi cinco metros de altura. Dar vida a Grawp en la pantalla requería una combinación de diseño, captura del movimiento, efectos visuales y las habilidades de un actor llamado Tony Maudsley. Heyman dice: “Decidimos que Grawp fuera una criatura muy inocente con una capacidad de atención muy limitada. Contamos con Tony Maudsley y él y David Yates pasaron mucho tiempo trabajando en la interpretación de lo que, después del proceso de captura del movimiento, sería Grawp”. Yates afirma: “Tony Maudsley se transformó en su personaje e imbuyó cada movimiento de sentido común y base lógica. Por ello, aunque el personaje final es sobre todo un efecto visual, Tony le dio un corazón y un alma”.

El corazón de Grawp se muestra en pantalla cuando se siente inmediatamente atraído por Hermione, quien no puede evitar sentirse halagada. “Para Hermione, hay algo dulce en Grawp”, advierte Emma Watson. “Resulta muy simpático por la forma en la que siente debilidad por Hermione, y ella parece ser la única que tiene un cierto control sobre él, lo que resulta muy divertido. Sé que está hecho sobre todo de efectos especiales, pero de alguna forma consiguieron hacer que pareciera muy real. Tiene ojos de perrito; no pude evitar enamorarme de él”.

El diseñador de efectos de criaturas y maquillaje Nick Dudman revela que construyeron una cabeza a tamaño completo de Grawp para que “actuara” junto a los protagonistas en el estudio y proporcionara un modelo en 3D para que el equipo de efectos visuales lo escaneara por ordenador. “Necesitábamos crear el pelo, los ojos, los dientes, todo lo cual lo controlamos nosotros”.

“Las escenas con Grawp fueron asombrosas”, declara Rupert Grint. “Ellos tenían esa gigantesca cabeza y esos hombros en el estudio y casi te olvidabas de que no estaba entero. Fueron algunas de mis escenas favoritas porque cuando se encapricha de Hermione y la coge, Ron se pone celoso e intenta acudir a su rescate. Trata de hacerse el héroe y darle una paliza a un gigante y ya puedes imaginar cómo termina todo”, dice con una gran sonrisa. “Fue divertido porque tuve que hacer el trabajo de un especialista cuando me lanzó por los aires”.

Hagrid esconde a Grawp en las profundidades del Bosque Prohibido, donde los centauros tienen su hogar. El equipo de efectos visuales, dirigido por el supervisor de efectos visuales Tim Burke, colaboró con Dudman y el equipo de diseño para crear estas nobles criaturas, que aparecieron por primera vez en “Harry Potter y la piedra filosofal”. Burke comenta: “Ya tuvimos centauros en la primera película, pero creo que los espectadores podrán ver que han avanzado mucho desde entonces. No son una mezcla de hombre y caballo. Son seres por sí mismos”.

“Los centauros son criaturas del bosque, poderosas, orgullosas y muy protectoras de su territorio. También representan todo aquello que la profesora Umbridge detesta porque sólo los ve como seres mestizos”, dice Heyman.

Una nueva incorporación al mundo de Harry Potter, las esqueléticas criaturas aladas llamadas “thestrals”, también tienen rasgos equinos, pero decididamente no son caballos. Con una curiosa apariencia a medio camino entre un caballo y un dragón, los thestrals sólo pueden ser vistos por aquellos que han presenciado la muerte de cerca. Al haber sido testigo del fallecimiento de Cedric, Harry ve por primera vez que son los thestrals los que tiran de los carros que los llevan a Hogwarts. Luna Lovegood, que cuando era niña vio a su madre morir, también puede verlos y considera a las mansas criaturas sus amigas.

Aunque a los thestrals se les dio vida sobre todo por medio de efectos visuales, Dudman y su equipo construyeron una maqueta a tamaño completo de la criatura para que los realizadores pudieran verlo en relación con su entorno. “Es fácil decir que un thestral tiene unas alas de 30 m. de envergadura”, explica, “pero, ¿eso qué quiere decir? ¿Cómo encajará en el decorado y cómo afectará a los actores? Además, debido a que los thestrals son negros y se ven por la noche, discutimos mucho sobre su textura y para determinar exactamente el patrón correcto de negro sobre negro”.

A pesar de ser invisibles para todos excepto para Harry y Luna, los thestrals demuestran tener un valor incalculable al llevar al Ejército de Dumbledore a su primera batalla, la que pondrá a prueba su coraje y cada uno de los conjuros de su recién adquirido arsenal.

7. Líneas de Batalla

A pesar de su recobrada confianza como líder y su abierto desafío a Umbridge como profesora, Harry todavía es acosado por pesadillas. Y lo que es más terrorífico: sus pesadillas parecen predecir acontecimientos reales. Sin embargo, lo que preocupa a Dumbledore es la creciente sensación de que las pesadillas de Harry podrían no ser sueños, sino, más bien, un intento por parte de Voldemort de usar la mente de Harry contra él. Dumbledore pide ayuda al profesor Snape para enseñar a Harry el arte de la Oclumancia, que le permitirá bloquear los intentos del Señor Tenebroso de infiltrarse en su mente. Las clases son mucho más duras y reveladoras de lo que Harry e incluso Snape habían previsto, pero son en vano. Las artimañas mentales de Voldemort demuestran ser demasiado poderosas para el joven mago. Harry se despierta tras una terrible pesadilla en la que ve a Sirius atacado tras una puerta que recuerda haber visto cuando fue convocado en el Ministerio para su vista. Sabe que hay una posibilidad de que la pesadilla sea en realidad una trampa para atraerlo hacia el Ministerio, pero no puede arriesgarse. Sirius es la única familia que le queda. No obstante, Harry no irá solo. A pesar de sus protestas iniciales, se le unen cinco valerosos miembros del Ejército de Dumbledore: Hermione, Ron, Neville, Luna y la hermana menor de Weasley, Ginny. Si Harry está dispuesto a arriesgarlo todo para salvar a Sirius, ellos lo están para apoyarle. Tras entrar en el Ministerio de Magia por el Departamento de Misterios, los seis jóvenes magos se dirigen a la Sala de las Profecías, una sala aparentemente infinita llena de profecías que han sido encerradas en un millar de bolas de cristal individuales y luego catalogadas y almacenadas en interminables filas de estantes. Stuart Craig dice que la intención inicial era “hacer a mano quince mil esferas de cristal y colocarlas en estantes del mismo material. El conjunto iba a ser un palacio de cristal cubierto de telarañas y polvo. Luego, nos dimos cuenta de que cuando las estanterías se cayeran y se rompieran, tendría que rodarse en una sola toma. Podría habernos llevado semanas sustituir y volver a colocar las bolas”.

El pragmatismo terminó por imponerse y la escena completa se rodó, en su lugar, contra una pantalla verde, por lo que la Sala de las Profecías se convirtió en el primer decorado enteramente generado por ordenador de una película de Harry Potter.

Harry se da cuenta al instante de que ha visto la Sala de las Profecías con anterioridad, pero a medida que atraviesan las filas de estantes numerados, es Neville el que hace un descubrimiento sorprendente. La etiqueta de una de las bolas de cristal lleva escrito “Harry Potter”.

Inadvertido de que la profecía tiene la clave de la conexión entre él y Lord Voldemort, Harry la toma en sus manos… y hace saltar la trampa. Los magos adolescentes son rodeados por un grupo de mortífagos encabezado por el pérfido Lucius Malfoy. En su nueva interpretación del papel de Lucius, el actor Jason Isaacs advierte: “En ese momento, la máscara de civismo de Lucius desaparece para siempre. Las líneas de la batalla se han dibujado y ya no puede disimular de qué lado está”.

Una de las aliadas de Lucius es la sádica prima de Sirius, Bellatrix Lestrange, recién fugada de la prisión de Azkaban y una devota seguidora del Señor Tenebroso. Fue ella la que arrojó la maldición Cruciatus sobre los padres de Neville, torturándolos hasta la locura, un destino que Sirius considera “peor que la muerte”. Su aparición da a Neville una nueva razón para estar allí. Matthew Lewis, que ha interpretado el papel de Neville en todas las películas anteriores de Harry Potter, comenta: “Neville resulta ser mucho más valiente de lo que nunca imaginó. Acompañar a este personaje en su viaje del niño del que nunca pensarías que pudiera luchar, y mucho menos contra los mortífagos, al hombre que peleará para vengar a sus padres… ha sido simplemente increíble”.

Por vez primera en el reparto de Harry Potter, Helena Bonham Carter ha disfrutado al representar el papel de la malvada Bellatrix Lestrange. “Si te piden que aparezcas en una película de Harry Potter, tienes que hacerlo, y yo me lo pasé muy bien interpretando este papel. Bellatrix tiene un desorden de personalidad obvio”, dice riendo la actriz. “De hecho, le encanta ser malvada. Creo que está enamorada de Lord Voldemort; estuvo dispuesta a estar catorce años en prisión por él. Ahora que ha salido, es incluso más fanática”.

Los seis jóvenes magos pelean con valentía usando sus varitas mágicas para lanzar conjuros que la mayoría de ellos acaba de aprender. Sin embargo, no son rivales para los más experimentados mortífagos. Justo cuando los jóvenes están al borde de la muerte, la Orden del Fénix entra arrasando, con Sirius Black dirigiendo el ataque y ordenando a Malfoy: “¡Apártate de mi ahijado!”

La batalla ya ha comenzado y, a pesar del peligro, o quizás por ello, Sirius parece estar disfrutando del momento. Gary Oldman comenta: “Sirius ha estado muy frustrado tras doce años en prisión y, después, escondido en Grimmauld Place. Estaba impaciente por meterse en faena y ha vuelto. Como en los viejos tiempos”.

El guionista Michael Goldenberg dice que escribir la batalla central entre la Orden del Fénix y los Mortífagos fue su desafío más impresionante. “Intentar capturar la esencia de lo que aparece en el libro y darle forma para la pantalla fue como hacer malabarismos. Queríamos asegurarnos de que había una sensación real de peligro, de que cualquier cosa podía suceder y que cualquiera podía salir vivo o morir. Eso es lo que mantiene a la gente en el borde de sus asientos”.

Para llevar a escena las secuencias de la batalla, David Yates recurrió a la ayuda del coreógrafo Paul Harris para dar al combate de varitas mágicas un estilo que recordase a la esgrima. “David quería que estableciera normas de combate para luchar con las varitas, algo que no se había hecho en las películas anteriores”, explica Harris. “Quería un abanico de movimientos y posiciones con los cuales los conjuros pudieran ser lanzados, pero tenían que ser exclusivos del mundo de Harry Potter”.

Además de esbozar una serie de movimientos básicos, Harris trabajó con los actores para desarrollar su técnica individual. El coreógrafo comenta: “Jason Isaacs, por ejemplo, tiene un estilo muy formal y puro, mientras el estilo de Gary Oldman es mucho más ‘callejero’, lo que concuerda con el personaje”.

A medida que avanza la batalla, hay victorias y tragedias, las cuales conducen al enfrentamiento culminante entre Albus Dumbledore y Lord Voldemort. Yates afirma: “El combate entre Voldemort y Dumbledore tenía que ser épico y visceral. Quería que el público tuviera la sensación de estar dentro de la batalla, experimentándola de primera mano, así que intentamos usar una cámara portátil cada vez que pudimos”.

En consonancia con el hecho de que ésta era una batalla entre dos magos poderosos, el supervisor de efectos visuales Tim Burke añade: “A David Yates se le ocurrió la genial idea de basarlo todo en los elementos: fuego, agua, arena… Todo es muy lógico y, al mismo tiempo, asombroso”.

El director comenta: “Finalmente, esta gran batalla entre Dumbledore y Voldemort es el clímax de las cinco historias. Teníamos el deber de convertirla en la batalla más espectacular entre el bien y el mal, con Harry en el centro”.

“Por lo que luchan en última instancia es por el alma de Harry”, coincide David Heyman. “Y, en mitad de la batalla, Harry, que ha comenzado la historia sintiéndose completamente aislado y solo, incluso entre sus amigos, se percata al final de que la gente que ha pasado por su vida ha sido un regalo valiosísimo e irremplazable”.

Daniel Radcliffe comenta: “De lo que Harry se da cuenta es de que puede que Voldemort tenga los seguidores y el poder, pero, al final, nunca tendrá lo que tiene él, que es la lealtad verdadera e incondicional de sus amigos”.

Heyman añade: “Y a Harry su madre y sus amigos le han entregado algo que Voldemort nunca tendrá: el regalo del amor”. Yates concluye: “’Harry Potter y la Orden del Fénix’ contiene algunos temas complejos y exigentes, pero pienso que el más importante es el poder de la amistad y la lealtad”.

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